Vinos que nacen del carácter de un territorio

Treinta y ocho valientes en el corazón de la toscana valenciana 

Bodega La Viña, que acaba de celebrar su 75 aniversario como cooperativa, es el resultado de la tradición vitivinícola de toda la comarca de La Font de la Figuera, que se remonta a la época romana y cristalizó en 1945, cuando un grupo de 38 pequeños agricultores de la zona se unieron como cooperativistas bajo una marca propia para hacer frente a la delicada coyuntura económica de la postguerra civil española.

Este proyecto, que arrancó con una mezcla de ilusión e incertidumbre a partes iguales, constituye hoy uno de los motores de la economía de la comarca de la Vall dels Alforins, un ejemplo de actividad económica sostenible, apegada a sus raíces y defensora del territorio y de sus gentes que, sin perder de vista sus orígenes, ha sabido adaptarse al cambio gracias a los sucesivos procesos de innovación aprobados e impulsados por el conjunto de socios. 

Mi vínculo con la bodega nació durante mi periodo profesional en el departamento técnico de Anecoop, cooperativa agroalimentaria de ámbito nacional a la que está asociada La Viña. En el año 2009, me ofrecieron la dirección técnica de la bodega y no dudé en aceptar, entusiasmado con la idea de participar de forma directa en el proceso de producción desde el viñedo, y convencido de los valores cooperativos que representan a Bodega La Viña y a su equipo humano, con los que me siento identificado: equidad, solidaridad, cooperación, motivación, respeto, honestidad y responsabilidad social.

A lo largo de estos trece años, la evolución de la bodega ha ido de la mano del espíritu atrevido y valiente de las personas que la integran, característico de la zona de La Vall dels Alforins. Vinos más tradicionales conviven con proyectos innovadores y rompedores en el mundo vinícola, y lo más estimulante y bonito de esta diversidad es que todo el equipo, empezando por los propios socios viticultores, trabajan con el mismo sentido del compromiso y con la confianza puesta en lo que se está haciendo y en los objetivos que se quiere alcanzar.  

La cooperativa destina más de 5 millones de euros al año al cultivo de la vid, el olivo y el almendro, y una importante parte del presupuesto total a proyectos de sostenibilidad, como la recuperación y mantenimiento de uvas autóctonas valencianas (Monastrell, Merseguera, Verdil o la Garnacha Tintorera) en alguna de las 2.500 hectáreas de viñedo de los socios.

Los Escribanos, nuestro tinto más selecto

El tinto Los Escribanos refleja el alma de las cepas viejas (de hasta sesenta años de antigüedad) de dos de las variedades autóctonas que más impregnan el carácter de la Vall dels Alforins, (Monastrell y Garnacha Tintorera), ubicadas en parcelas recuperadas por la bodega y escogidas por sus excepcionales condiciones naturales. Estas variedades aportan al vino todos los matices y características del terruño y que, gracias a la sabiduría de generaciones de viticultores, dotan a Los Escribanos de una personalidad que acredita su origen. 

Se elabora de manera tradicional, alternando antiguas prácticas con técnicas más novedosas, siempre con el objetivo de potenciar ese carácter mediterráneo que caracteriza los vinos de la zona.  

Con una puntuación de 91 en la Robert Parker Wine Advocate para la añada de 2018, es nuestro tinto más selecto y la tarjeta de presentación perfecta para que los amantes del vino conozcan y aprecien el trabajo de La Viña. 

Jorge Caus Pertegaz · Director Técnico de Bodega La Viña